Imperecedero en su arte el maestro Isao Takahata

El cofundador del renombrado Studio Ghibli falleció hoy a los 82 años.

The Tale of the Princess Kaguya tuvo tres proyecciones en la edición del 2014 del Festival de Cine Internacional de San Juan, y yo asistí a todas ellas. Una no daba para asimilar tanta belleza.

El filme marcó el retiro del director Isao Takahata tras toda una vida dedicada al arte de la animación. El cofundador del renombrado Studio Ghibli falleció hoy en Tokio a los 82 años, dejando un vacío inmensurable en el cine, pero especialmente en el medio que actualmente se ve dominado por lo digital, en el que ya no parece haber cabida para los lápices, las acuarelas y el carbón.

Nacido en 1935, el maestro nipón dio sus primeros pasos en la animación en 1959 al ingresar al estudio Toei, la casa detrás de éxitos como Mazinger Z, Cyborg 009, Sailor Moon y Dragonball. Allí conoció al legendario Hayao Miyazaki, con quien estableció una relación contenciosa que a lo largo de los años gravitó entre la rivalidad y la amistad. Me gustaría pensar que se retaban mutuamente, y que esto es lo que impulsaba su asombrosa creatividad. Algo de esto se aborda someramente en el fascinante documental The Kingdom of Dreams and Madness, que abarca parte del tiempo de producción de las obras maestras The Wind Rises, de Miyazaki, y Princess Kaguya, de Takahata.

Junto a Miyazaki -y el productor Toshio Suzuki-, Takahata confundó Ghibli en 1985, y su primer filme para este estudio fue nada más y nada menos que Grave of the Fireflies, uno de los testamentos antibélicos más hermosamente devastadores que jamás se hayan visto en el séptimo arte. Solo he podido verla dos veces: una de adolescente y otra de adulto, después de convertirme en padre de dos niños. En la segunda, las lágrimas llegaron apenas comenzó, tan pronto observé a los fantasmas de “Seita” y “Setsuko” -dos hermanitos que quedaron huérfanos durante la Segunda Guerra Mundial- felizmente reunidos tras la muerte.

Grave of the Fireflies (disponible en Hulu) estrenó en 1988 simultáneamente con My Neighbor Totoro, que con su gran corazón e inmensa alegría, quizás sirvió de antídoto a quienes se dispusieron a ver la doble tanda de Ghibli. Mientras Mayazaki se expresaba por medio de la fantasía, Takahata regresó a los dramas familiares tres años después en la excelente Only Yesterday -película en la que parece evocar a eminencias del cine japonés como Yasujiro Ozu- acerca de una mujer soltera de 27 años que regresa de Tokio a la aldea campestre en la que se crió, propiciando un viaje a través de los recuerdos.

Only Yesterday no suele ser una de las primeras producciones de Ghibli en ser mencionadas -Disney ni siquiera la lanzó en Blu-ray mientras tuvo los derechos- y esto se debe a que es un filme para adultos, con la única particularidad de que es animado, y acá en occidente, los “muñequitos” son para los niños. Por tal razón, los largometrajes de Takahata no fueron tan populares en este lado del mundo como los de su colega, dirigidos a grandes y chicos por igual. Incluso divertidísimas comedias como Pom Poko y My Neighbors the Yamadas, fueron consideradas “demasiado japonesas” para el oeste.

Lo más cercano a la fantasía que dirigió Takahata lo fue The Tale of the Princess Kaguya, película que le tomó alrededor de cinco años producir. Realizada mediante el uso del carbón y las acuarelas, la cinta es una maravillosa adaptación de un cuento japonés que data del siglo 10, acerca de una princesa que nace de un retoño de bambú y que crece tan rápido que en poco tiempo recorre todo el ciclo de la vida, antes de retornar al plano existencial del que vinimos. La belleza exhibida en cada uno de sus recuadros es sobrecogedora, capaz de provocar lágrimas con tan solo fijar la mirada en cualquiera de ellos.

Takahata dejá atrás un legado modesto, pero tan solo en términos de cantidad. Cada uno de sus largometrajes se desborda en creatividad, hermosura y sentimientos. Kaguya  fue el único de su filmografía que logré ver proyectado en la pantalla grande. Lo hubiese visto tres veces más de haber habido más funciones. Arigato, Takahata-san.

Posted by Mario Alegre Femenías

Nacido en Puerto Rico y criado en el cine, Mario Alegre Femenías se desempeña como crítico de cine desde el 2003. Sus héroes cinematográficos incluyen a David Lynch, Akira Kurosawa, Studio Ghibli y Mr. Miyagi. En su tiempo libre disfruta de los juegos de mesa, los videojuegos y educar a sus hijos "on the ways of the Force".

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