Nueve eróticas alternativas a “Fifty Shades Freed”

Existen opciones infinitamente superiores al insulso romance entre Anastasia Steele y Christian Grey.

Yo fui a ver Fifty Shades of Grey cuando estrenó en el 2015. En aquel entonces, la describí como “una película pornográfica que ha sido editada para las fanáticas pubescentes de Twilight que finalmente han madurado y ahora juran que están viendo una película para adultos”. Aunque aún pienso lo mismo, honestamente no considero que la película haya sido una ofensa mayor al arte cinematográfico, pero sí me bastó para no necesitar ver ninguna de las secuelas, incluyendo Fifty Shades Freed, que estrenó hoy y concluye la trilogía. El masoquismo se lo dejo a Anastasia Steele.

Si les interesa ver cine kinky bien hecho, a continuación les ofrezco las siguientes alternativas.


Eyes Wide Shut

En la última obra maestra de Stanley Kubrick, Tom Cruise y Nicolde Kidman -quienes para ese entonces estaban casados- interpretan a una pareja adinerada, aparentemente cómoda en su relación, hasta que en una íntima velada influenciada por el consumo de cannabis salen a relucir deseos reprimidos y reveladoras confesiones. Lo que procede es un meticuloso estudio de los celos y las inseguridades masculinas, así como una escalofriante exposición del falso sentido de moralidad manipulado por el dinero y el poder.


The Piano Teacher

La incomparable Isabelle Huppert -en uno de los mejores papeles de su ilustre carrera- encarna a una maestra de piano cuyas secretas perversiones sexuales van desde la mutilación genital hasta el voyerismo. Su más reciente obsesión se centra en uno de sus estudiantes, un joven de 17 años que participa reaciamente de sus retorcidas fantasías. Súmele a esto una tóxica relación entre madre e hija, y el resultado es uno de los filmes más perturbadores que jamás se hayan hecho. Y cuando se trata de la filmografía de Michael Haneke, estas son palabras mayores.


The Handmaiden

El director Park Chan-wook no es ajeno a utilizar el sexo para estremecer al espectador (solo vean Oldboy), pero aquí lo presenta de la manera más ostentosa posible. El largometraje más elaborado de su carrera combina el sexo, la intriga y el turbulento historial entre Corea del Sur y Japón en suculento thriller erótico que lo mismo escandaliza que seduce mediante el cautivante desarrollo de un romance prohibido entre dos mujeres que buscan salir del patrón de abuso al que son sometidas por los hombres que asfixian sus vidas.


Nymphomaniac

En esta épica sexual de cuatro horas de duración (o cinco horas y media, si ven el director’s cut), el experto provocateur Lars Von Trier explora la historia de la humanidad y su relación con el sexo, desde el puro placer carnal hasta su función como herramienta de manipulación y todos los niveles entremedio. Charlotte Gainsbourg ofrece una de las actuaciones más crudas, valientes y vulnerables que se hayan visto en pantalla, lanzándose de pecho en el rol de Joe, una auto-diagnosticada ninfomaníaca incapaz de alcanzar el orgasmo, quien realiza un recuento de todo lo que ha intentado hacer para lograrlo.


Blue Velvet

Antes de Twin Peaks, David Lynch subvirtió los arquetipos de los idílicos suburbios estadounidenses de la década del 50 en este violento filme cargado de represión sexual y deseos oscuros. Lo que comienza como un pintoresco paseo por White America, rápidamente se transforma en una horrenda pesadilla, cuando un joven -interpretado por Kyle MacLachlan- incurre en sus inclinaciones voyerísticas y procede a investigar a una misteriosa femme fatale (Isabelle Rossellini), con quien comienza una relación basada en el sadomasoquismo.


Secretary

El Christian Grey original se llamó E. Edward Grey, y fue interpretado por uno de los más perfectos cabrones del cine: James Spader. Tanto así, que figura dos veces en esta lista. Su pareja en este sexy romance es encarnada por Maggie Gyllenhaal, como una sumisa secretaria que se somete por voluntad propia a los castigos de su jefe. Contrario a Fifty Shades, el filme trabaja con mucho tacto el fetichismo del bondage sin que este sea el único gancho del argumento. Aquí, las actuaciones estelares y la profundidad con la que se desarrolla la relación son el planto principal.


The Duke of Burgundy

Disfrazada de película erótica de los años 70, esta extraordinaria obra del director Peter Strickland es uno de los más incisivos análisis cinematográficos que se han hecho acerca del amor, y lo que verdaderamente significa amar a alguien con todos sus vicios y manías. En un mundo que aparenta ser habitado exclusivamente por mujeres, dos féminas se ven envueltas en una relación de amo y esclavo en la que ambas se desviven por hacer a la otra feliz. Hipnóticamente filmada y con dos magníficas actuaciones a cargo de Sidse Babett Knudsen y Chiara D’Anna, esto es una absoluta obra de arte.


Crash

Solo alguien como el director David Cronenberg podría imaginar una película como esta, acerca de personas pansexuales -víctimas de aparatosos accidentes de carro- que se excitan con la energía sexual que surge del metal retorcido. El primer tiro de cámara es de un pezón frotando la superficie metálica de un carro. ¿Quieren kinky? Cronenberg les da kinky, mientras continúa examinando las obsesiones humanas que más nadie se atreve a abordar en el cine.


Belle de Jour

Un listado de perversiones cinematográficas no estaría completo sin mencionar el nombre de Luis Buñuel, el maestro español del surrealismo y crítico perene de la burguesía. En una de sus mayores obras maestras, el cineasta dirigió a Catherine Deneuve como una aburrida y adinerada ama de casa que mata el ocio -y satisface sus fetichismos sadomasoquistas- trabajando a tiempo parcial como prostituta durante el día mientras su esposo trabaja. Sumamente escandalosa cuando estrenó en 1967, el paso de los años habrá disminuido su impacto, mas no el poder de Buñuel para difuminar la línea entre la fantasía y la realidad.

Posted by Mario Alegre Femenías

Nacido en Puerto Rico y criado en el cine, Mario Alegre Femenías se desempeña como crítico de cine desde el 2003. Sus héroes cinematográficos incluyen a David Lynch, Akira Kurosawa, Studio Ghibli y Mr. Miyagi. En su tiempo libre disfruta de los juegos de mesa, los videojuegos y educar a sus hijos "on the ways of the Force".

  1. La mejor descripción de James Spader ever. JAJAJAJA

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