¿Calificar o no calificar?

Esa es al pregunta.

Desde que comencé a escribir críticas de cine, me he rehusado a incurrir en la práctica común de calificar las películas, otorgándoles una nota, puntuación, estrellas, etc., como acostumbran a hacer otros colegas. ¿La razón? Capricho puro. Pienso que una clasificación provoca que algunos lectores eviten leer el texto, donde se sustentan los argumentos que esa “A+” o “4/10”  jamás serán capaces de expresar.

PERO, casa nueva, ¿reglas nuevas?

Por años muchos me han pedido que integre algún tipo de calificativo a mis críticas, y quizás sea hora de hacerlo. Si hay gente que pudiese sacarle provecho -así sea solamente para discutir por qué le di cinco estrellas a filme “X” y solo tres a filme “Y”- ¿por qué no hacerlo? De entrada les digo que las estrellas no me encantan. Prefiero las notas. Aunque me resultan tan arbitrarias como los puntos o cualquier otro tipo de escala para evaluar el arte, considero que son una buena escala que permite hacerlo con mayor precisión. No es lo mismo una “C+” que una C-“, mientras que las “A+” se usarían esporádicamente, porque rara es aquella película que en verdad la merece.

Igual, estoy abierto al debate, a escuchar argumentos a favor y en contra de una métrica versus la otra. Los invito a que lo hagan en al sección de comentarios o dirigiéndose a mí directamente vía Twitter.

Posted by Mario Alegre Femenías

Nacido en Puerto Rico y criado en el cine, Mario Alegre Femenías se desempeña como crítico de cine desde el 2003. Sus héroes cinematográficos incluyen a David Lynch, Akira Kurosawa, Studio Ghibli y Mr. Miyagi. En su tiempo libre disfruta de los juegos de mesa, los videojuegos y educar a sus hijos "on the ways of the Force".

  1. Benjamin pastrana 11/16/2017 at 8:16 pm

    Siempre apoyando tu talento. Adelante!
    Bengie Pastrana

    Reply

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